martes, julio 15, 2008

palos pasados


Un canapé se canabiliza para redondear su propio mito del eterno retorno.

3 comentarios:

  1. Con el debido respeto a mí los boquerones me gustan, pero jamás pensé que se comieran unos a otros en un ejercicio levitatorio de homenaje a Escher, no sé, digo yo.

    Abrazos sabrosos,

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