sábado, marzo 22, 2008

—Así llegamos a esta noche... en vela.

Esta es mi historia y este mi dilema: Podría entregarla, salvar el pellejo y disfrutar de una buena remuneración ó podría encubrirla, arriesgar el pellejo y considerar el retiro prematuro y abrupto.

En este negocio del espionaje y su respectiva contra uno aprende a valorar la autopreservación y la supervivencia, resulta lógico ya que todos te consideran reemplazable, por esa razón existen las reglas. Si uno ignora las reglas la gente sale lastimada, y por gente me refiero a uno mismo y soberano... pero..... de qué sirven las dichosas reglas si ésta esa sensación que no me abandona, maldito sea el remordimiento.

Tal vez sea yo el que necesita el antimicótico de amplio espectro despues de todo... . . . .

1 comentario:

  1. sigo siendo fan!
    ... y ya lo manifesté por facebook!
    <3
    encantadora y simpática historia, germán!
    saludos violeta :)

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