lunes, diciembre 24, 2007

crónicas de una punzada virulenta III


Finalmente lo ha logrado, La dulce Valentina se las ha cobrado al bicho inmundo que casi la manda al otro mundo!

Después de semejante espernancada nuestra amiga se jacta diciendo:

-Matilda no te llevo nada!

Y no es para menos, la pelea fue feroz al punto que el miserable quedó como un amasijo de arroz.

Así pues se acaba el revanchismo y podemos proseguir con las fiestas con mucho optimismo, nuestra amiga se recupera y tenemos la seguridad que pasará las navidades sin ponerse redonda como una pera.

*fin!

viernes, diciembre 21, 2007

intermedio

Esto que sigue es una sorpresa: Una docena de muñecas japonesas!

Consecuentes con su herencia son capaces de cualquier proeza y tambien sirven para poner a tu departamento de cabeza.

Verás, son muñecas de combate pero no para usar en un debate. Sirven de señuelo para cuando necesites alzar el vuelo, te cubren la espalda y te calientan el asiento para que uses tu tiempo para libre esparcimiento.

Así puedes salir corriendo a cambiar la facha y me haces el favor al cuarto de fotocopias me le tachas eso.

=D

martes, diciembre 18, 2007

crónicas de una punzada virulenta II

Nuestra adorada Valentina sale de su tina. Se tambalea por la habitación, toma una espejo y suelta la exclamación:

-¿Por qué hoy no me veo fina?

Uno en cambio se sorprende que haya logrado conseguir este segundo respiro, sin duda debe ser gracias a algún amuleto Guajiro.

Ahora sólo resta conseguir al cretino que la dejó postrada para que cumpla con su destino: Ser espachurrado por una tremenda bofetada!!!

jueves, diciembre 13, 2007

crónicas de una punzada virulenta

Este esperpento no gozó de un vientre materno, en cambio tuvo como lugar de nacimiento algún charco mugriento.

Con sus cochinadas y crapulencias asaltó una casa marabina dejando a la bella Valentina turuleca en su tina!

*continuará!

domingo, diciembre 02, 2007

llame ya!

moticos vespiadas, puro paveo pimpin' guik!

...

Este personaje se esfuerza en hacer al mundo girar en torno a él—carajo pero por cualquier medio concebible y cuanto otro se le ocurra.

Irónicamente nuestro mayor problema, como cultura, no es él.

Pena le debe dar a todo el que se llene la boca marchando, gritando, bebiendo y jodiendo con su franelita tricolor en una manifestación pero que le da flojera, ladilla o sencillamente le importa un bledo entintarse un dedo para expresar su opinión.