jueves, diciembre 13, 2007

crónicas de una punzada virulenta

Este esperpento no gozó de un vientre materno, en cambio tuvo como lugar de nacimiento algún charco mugriento.

Con sus cochinadas y crapulencias asaltó una casa marabina dejando a la bella Valentina turuleca en su tina!

*continuará!

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