martes, diciembre 18, 2007

crónicas de una punzada virulenta II

Nuestra adorada Valentina sale de su tina. Se tambalea por la habitación, toma una espejo y suelta la exclamación:

-¿Por qué hoy no me veo fina?

Uno en cambio se sorprende que haya logrado conseguir este segundo respiro, sin duda debe ser gracias a algún amuleto Guajiro.

Ahora sólo resta conseguir al cretino que la dejó postrada para que cumpla con su destino: Ser espachurrado por una tremenda bofetada!!!

5 comentarios:

  1. Me encantan esas historias que se te ocurren y que acompañan tus dibujos...
    espero encuentre al fulano para propinarle esa bofeteada vengadora!!
    besos a vos y a tus monos!!!
    que termines bien el año y que el que comienza venga con los brazos llenos de regalos lindos para vos!!!

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  2. Y mi mono de cumpleaños???
    Y mi mono de cumpleaños???
    Que indignación... y que tristeza!

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  3. Anónimo3:43 p.m.

    :O
    soy gambeta?
    esto es hermosisimo.

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  4. ¡Pero si Valentina se ve muy fina! ¡más aún tan cerca de su tina! ¡Que se deje de tonterías porque un embarque no amerita semejante estado de tristeza! ¡no señor! ¡a quitarse la batica de baño, ponerse unos jeans, su franela, unas sandalias, batirse el pelo y ya está!

    ¡Yo te digo!

    Un abrazo emancipador,

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  5. Para no verse (ella misma) tan fina, tu la dejaste dibujada muy bien!... bien merecida debe tener la cacheta el fulano, para que lo espere a pesar de la ausencia.

    Saludos!

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